GABRIELA GARCÍA GUZMÁN.
El gobierno municipal de Puebla dejó en claro que será la empresa encargada de operar el relleno sanitario de Chiltepeque la que deberá hacerse cargo de las irregularidades detectadas en el lugar.
El presidente municipal, José Chedraui Budib, explicó que al tratarse de un servicio concesionado, corresponde a la firma responsable —RESA— atender y corregir cualquier problema relacionado con el funcionamiento del sitio, incluyendo posibles filtraciones de lixiviados hacia comunidades cercanas como la Junta Auxiliar de Santo Tomás Chautla.
El alcalde indicó que, si bien el Ayuntamiento realiza inspecciones constantes para verificar las condiciones del relleno, la obligación de dar solución a las fallas recae directamente en la empresa operadora.
Las declaraciones se dan luego de que habitantes de la zona alertaran sobre la presencia de escurrimientos contaminantes, los cuales, aseguran, podrían representar un riesgo para la salud y el entorno ambiental.
Ante este panorama, la autoridad municipal reiteró que mantendrá la vigilancia sobre el cumplimiento del contrato de concesión y exigirá a la compañía implementar acciones inmediatas para subsanar las anomalías detectadas.



