Con una cosecha anual de más de 5 mil toneladas en las faldas del Izta-Popo, en los municipios de San Andrés Calpan y Huejotzingo, beneficiando a cerca de 4 mil familias poblanas.
La actividad se intensifica en los meses de octubre, noviembre, diciembre y enero. Se exporta hacia Estados Unidos y Canadá.
Se emplea en diferentes platillos tradicionales de la comida poblana que nos pone a la vanguardia en exquisitas maneras de aprovecharlo. Las conservas, jaleas y mermeladas, rico en calcio, hierro, fibra y vitamina C.
Los nutrientes volcánicos son básicos para este y las condiciones del clima y geográficas también.
Haciendo referencia en columnas pasadas, la marca Puebla 5 de Mayo promueve la vinculación de productos elaborados por manos mágicas poblanas y que los escaparates de mercadeo ofrecerán para su consolidación comercial.
*De mi Escritorio*
Desde el México Prehispánico, el tejocote representó grandes actividades económicas en el mismo trueque, así como el cacao, maíz, carne, leche, entre otros productos.
Consumir tejocote te permite moderar los niveles de azúca, así cómo generar la estimulación de producción de glóbulos rojos, una estupenda digestión y prevé problemas respiratorios. El tradicional ponche navideño se elabora con tejocote, también la fruta en almíbar se degusta en la época de mole de caderas y espinazos próximos en nuestra entidad.
Como puedes notar, nuestro estado es la punta de lanza en muchos rubros y eso permite una economía local sólida, con gran derrama y solvencia.
Es común que el tejocote lo encuentres en mercados de apoyo, centrales de abasto, verdulerías de colonias y, desde luego, en grandes almacenes y cadenas de autoservicio, pero es totalmente confirmado, que es más fresco y sin procesos de congelación en los mercados y tiendas tradicionales; de tal manera que coincidimos con la visión del mandatario poblano Alejandro Armenta de consumir lo local y que nuestros productotres recuerden que consumir lo hecho en Puebla es disfrutar en grande.



