Josél Moctezuma
A poco más de 12 horas de que venciera el emplazamiento y se colgaran las banderas rojo y negro, Volkswagen de México y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) alcanzaron un acuerdo preliminar que contempla un incremento global de 8.24% por un periodo de 12 meses.
El convenio será sometido a consulta de los trabajadores para su eventual ratificación.
El entendimiento se logró durante la noche de este miércoles 22 de octubre, cuando el estallamiento de la huelga estaba programado para las 11:00 horas del jueves en la planta de San Lorenzo Almecatla, en el municipio de Cuautlancingo, Puebla.
Con este acuerdo se evita el paro que amenazaba la producción de los modelos Jetta, Tiguan y Taos.
El nuevo pacto modifica el esquema rechazado el 15 de octubre, cuando 3,135 trabajadores votaron en contra de un convenio de 13.16% global a dos años, frente a 2,452 votos a favor. Aquella consulta contó con una participación cercana al 90% del padrón.
La representación sindical y la empresa confirmaron que el acuerdo de 8.24% por un año será puesto a consideración de la base laboral en asambleas que se convocarán en las próximas horas. Solo en caso de que los trabajadores lo aprueben se formalizará y se levantará de manera definitiva el emplazamiento a huelga.
La última ocasión en que se registró una huelga en la planta de Volkswagen en Puebla fue en agosto de 2009. Aquel paro duró cinco días y se resolvió con un incremento salarial y mejoras contractuales.
Hasta el momento no se han detallado los componentes exactos del 8.24% (salario, prestaciones y otros conceptos), ni se ha informado si el acuerdo contempla cláusulas adicionales sobre productividad, empleo o inversión. Ambas partes señalaron que el diálogo se mantuvo abierto hasta el último momento para preservar la operación de la armadora, que concentra una parte significativa de la producción de Volkswagen en Norteamérica y del empleo industrial en Puebla.


