Desde que en 2016 recibí la oportunidad de escribir en El Heraldo de México y de Puebla, cuyo director era el periodista Miguel Ángel García Muñoz, conocí bien el entramado de Concesiones Integrales, hoy Aguas de Puebla, el robo del siglo a los poblanos.
La información fluía a diario; hoy, recobra relevancia porque se investiga y el gobierno de Alejandro Armenta está decidido a exhibir los excesos grotescos de administraciones del PRIAN.
La privatización hídrica firmada el 19 de diciembre de 2012, consumándose en 2014, es de todos conocida, pero los involucrados han intentado que se pierda el rastro y no se detenga el ROBO DEL SIGLO, obra y gracia del morenovallismo que encabezó Rafael Moreno Valle Rosas custodiado por el PAN, PRI, Compromiso por Puebla, Convergencia, Nueva Alianza, PRD; los miembros conspicuos de su gabinete; los diputados que aprobaron sin chistar; su carta futura a sucederlo en 2017, Antonio Gali Fayad.
La auditoría que se hará, anunciada por el gobierno de Alejandro Armenta, salpicará de mugre por todos lados.
Los millonarios nuevos surgidos de la corrupción e impunidad ruegan porque la historia real se oculte.
Algunos pagan sus culpas desde hace algunos años hirviendo en azufre, como son los casos de Rafael Moreno Valle Rosas y Luis Maldonado Venegas.
En esta ocasión no tiene caso repetir lo que se vino escribiendo desde que Rafabala empezó su obra máxima de hipotecar Puebla por 50 años con los proyectos insertos en las APP y los PPS, sistemas financieros que fueron guardados bajo siete llaves.
La investigación tiene que hacerse desde sus orígenes para comprender lo que se hizo y exhibir los nombres de todos los involucrados, empezando por descifrar las causas que llevaron al morenovallismo a declarar quebrado al SOAPAP que manejaba la señora Gabriela Rosas, progenitora de Rafael.
Nunca estuvo quebrado el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla, de lo contrario no seguiría en activo e ingresando dinero como órgano regulador, teniendo como figuras clave a Héctor Durán Díaz y Gustavo Gaytán Alcaraz. El primero recién despedido que no debe escabullirse; el segundo, con una amplia experiencia que fue cuidadoso en tener gente que firmara documentos comprometedores, siendo un caso el departamento jurídico, así como la titular de Atención Ciudadana, la prepotente Marisol Aguilar Sánchez.
Gaytan, tiene la posibilidad de informar todo lo que sabe y evitar una sanción ejemplar.
¿Cómo es que la empresa Aguas de México ganó en Aguascalientes un amañado concurso y en tres días cedió los derechos a la inexistente Concesiones Integrales, cuyo dueño apareció en la persona de Juan Diego Gutiérrez Cortina y sus hijos a través de la empresa GUTSA y EPCOOR, beneficiarios de FOBAPROA con Ernesto Zedillo y la Estela de Luz con Felipe Calderón?
Aguas de Puebla se convirtió en Concesiones Integrales que sigue operando bajo la dirección de Jordi Bosch, un hombre que fue titular de Aguas de Saltillo que llevó al escándalo ciudadano, pero sus ganancias fueron tan grandes que encontró en Puebla la fuente para continuar las tranzas con el cobro excesivo a ciudadanos, negociando demandas millonarias, amenazando, cumpliendo embargos, además de saciar su sed con los vinos de Baco, su alimento y purificación diaria.
El SOAPAP es un ente regulador con ingresos mucho menores que es rebasado en las multas millonarias que se encarga de cobrar Concesiones Integrales y -dicen los enterados- desaparecer expedientes.
¿POR QUÉ EXISTE UN DESPACHO JURÍDICO EXTERNO EN EL SOAPAP, si tiene su propio departamento jurídico?
¿POR QUÉ CONCESIONES INTEGRALES HACE A UN LADO AL SOAPAP en los asuntos millonarios, perdiéndose todo rastro en las negociaciones negras con grandes deudores?
Chínguese el ciudadano común que no tiene forma de defenderse de las tarifas abusivas, no importa que no exista el servicio del agua ni haya medidores o estén desocupadas las viviendas y no se surta el vital líquido con pipas que sustituyan la pobre labor de la concesionaria.
Habría que llamar a cuentas a los gerentes; a los diputados que aprobaron la Ley del Agua y su concesión, empezando por Mario Riestra Piña, líder del PAN y Pablo Fernández del Campo, el inepto dirigente del PRI, Patricia Leal Islas y Eukid Castañón, par de bribones que ya operan electoralmente.
¿CÓMO ES QUE SE FILTRÓ que una empresa filipina entraría al negocio de la concesión, si nada más lo supo el gerente de comunicación social de Aguas de Puebla, Gerardo Herrera, por boca de Jordi Bosch cuando ya había ingerido una botella de güisqui?
No solamente es el robo del siglo del morenovallismo a los poblanos de la capital y la zona conurbada, hay que agregar los grandes negocios a través de empresas infractoras que deben muchos millones que pagan con moches que disminuyen sus deudas y sus expedientes desaparecen misteriosamente.
¿EN QUÉ MOMENTO se peleó Jordi Bosch con la alcaldesa de Xoxtla, Guadalupe Ortiz Pérez, por no permitir más que se siguiera extrayendo agua ilegalmente y abriendo pozos por todos lados?
La población impidió la perversidad y la edil fue sentenciada por Jordi.
Sin embargo, Guadalupe Ortiz hizo saber que el gerente de comunicación social, Gerardo Herrera, le pidió 400 mil pesos anuales (40 mil al mes) por ayudarla a la reconciliación.
Ya será el propio Herrera el que aclare si es cierto el señalamiento, como también el por qué difunde sin autorización en medios radiofónicos estatales que no son de su propiedad, información y anuncios publicitarios de Aguas de Puebla.
Algo más delicado: afirman quienes lo han escuchado que, a nombre del gobernador de Puebla, jura que todo lo que hace lleva su autorización, además de que tiene el contacto directo con él para resolver cualquier problema de Aguas de Puebla.
A su papel de engreído y soberbio, hay que agregarle el de Gerardito el influyente.
Ni hablar, hay que disfrutar de su complicidad con Jordi Bosch.
SOAPAP y aguas de Puebla
Leave a comment



