Un equipo de investigadores descubrió seis fragmentos óseos correspondientes a la mano derecha de un hombre neandertal en la cueva de Abauntz, ubicada en Navarra, España. Los restos tienen una antigüedad aproximada de 46 mil años y representan un hallazgo relevante para el estudio de las poblaciones humanas que habitaron la región durante la prehistoria.
El descubrimiento permitió recuperar material genético antiguo y obtener una datación directa mediante carbono-14, lo que proporciona información sobre el periodo en el que vivieron estos grupos humanos.
Los fragmentos óseos corresponden a diferentes partes de una mano y permitirán ampliar el conocimiento sobre las características físicas y la presencia de los neandertales en el Pirineo occidental.
Este hallazgo también ofrece nuevas oportunidades para investigar cómo eran las poblaciones que habitaron esta zona antes de la desaparición de los neandertales.
La investigación aporta información importante para comprender la evolución humana y reconstruir parte de la historia de nuestros antepasados, a partir de evidencias conservadas durante miles de años.

