En las gradas del Deportivo “Hermanos Galeana” de la alcaldía Gustavo A. Madero, la Presidenta Claudia Sheinbaum siguió con emoción la inauguración del Mundial y el inicio optimista de la Selección de México que venció 2-0 a Sudáfrica.
Se le vio sonriente; alegre; cerca de los ciudadanos; confundida entre las multitudes; lejos de la parafernalia política; seria y respetuosa al escuchar el himno nacional; gritando las anotaciones de Julián Quiñones y Raúl Jiménez que marcaron el destino del partido en un estadio repleto, con todo y el elevado precio de los boletos dignos de millonarios.
Seguramente, al mismo tiempo, recibía reportes del fracaso del sabotaje a la fiesta mundialista que pretendía la CNTE, que se ha aliado a la oposición de la ultraderecha del PAN, por lo menos en el discurso.
Es el estadio “Banorte”, que está lejos de borrar el nombre de “Azteca”, se vio el contraste con la presencia de figuras del deporte, el espectáculo y la esferaempresarial. “Es el mundial de los millonarios”, fue el común de los comentarios de cientos de mexicanos que se dieron cita desde la noche del miércoles solamente para alentar desde lejos a la selección, ante la imposibilidad de ingresar.
Los últimos boletos que quedaban esta mañana en la parte superior del coloso costaban 49,500 pesos.
Y entonces apareció la figura de un delincuente que sin rubor llevó a su séquito para que le gritaran “presidente, presidente”. Voces pagadas, tan falsas como ha sido la vida de Ricardo Salinas Pliego, el hipócrita dueño de Televisión Azteca que dice que no hace falta el Estado ni el gobierno, solo la libertad y el libre mercado para que cada quien haga lo que quiera.
El inadaptado, adorador de Javier Milei, el presidente argentino que se ha derrumbado en la aceptación popular, creyó erróneamente que le pondrían la alfombra roja que lo conduciría hasta su asiento.
Salinas Pliego despertó de pronto y se dio cuenta que sigue debiendo cientos de millones de pesos en impuestos y que es buscado en la unión americana por cuantiosos fraudes. Tuvo que tomarse una cerveza que le recogiera la bilis, porque le comentaron que la presidenta Claudia Sheinbaum sigue liderando con el 67% las preferencias en México y en Latinoamérica.



