Si usted quiere divertirse con una “churronovela”, al estilo de TV Azteca y la familia Chapoy de Salinas Pliego, lea lo que ha planeado el Partido Acción Nacional para tapar el escándalo de Ernesto Ruffo Appel, primer gobernador panista de Baja California que ha sido alcanzado por el pasado, pues enfrenta la acusación de ser huachicolero fiscal, cargo por el que ya fue vinculado a proceso.
Esto es otro golpe certero de la justicia mexicana a la delincuencia cobijada por el blanquiazul, aunado a los exmandatarios que están prófugos, incluyendo a los del PRI que no se conformaron con haber arrasado con el erario, sino que también aprendieron a fracturar las entrañas de la nación.
La encrucijada en que se encuentra, cuando se acercan las elecciones de 2027, le obliga a crear cuentos retorcidos, a sabiendas que hay incautos que se dejan llevar por el manual “Ave Azul”, creado por el propio PAN en 1995, que contiene estrategias de guerra sucia para desequilibrar gobiernos y destrozar a sus enemigos políticos, con la seguridad de que con eso limpian las huellas de sus rapacerías.
Mucho cuidado habrá que tener con las cuentas y perfiles falsos aleccionados que arremeten contra todo lo que represente la Cuarta Transformación. Ahora, lanzan a través de un tuitero que firma como “Mark Once”, que se dio de alta en las redes sociales en 2024, la mamarrachada de que dos políticos, uno que ya murió y otro que reside en Palenque, fueron los que ordenaron la muerte de Rafael Moreno Valle Rosas y Martha Erika Alonso Hidalgo, aquel fatídico 24 de diciembre de 2018 que incendió terrenos de cultivo de Coronango.
El tal “Mark Once” no menciona los nombres de los supuestos responsables, pero asegura que fueron declaraciones de “El Mayo” Zambada, a sabiendas de que ya nada puede hacer en prisión con cadena perpetua en Estados Unidos.
La patraña se extiende con la información panista que diario vitorea en redes el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas, colocándolo como un gran gobernador, cuando en realidad fue vergonzoso lo que hizo con las concesiones de obra pública, bajo los esquemas del PPS y APP, que endeudaron a Puebla por medio siglo y dejando una deuda impagable.
A duras penas el gobierno de Alejandro Armenta logró negociar y liquidar la del Museo Internacional del Barroco, ahorrando 8 mil millones de pesos a los poblanos, pero otras, como AUDI y el CIS, son un galimatías. Y ya ni hablar de la concesión del agua potable que ha enriquecido a unos cuantos a costa de millones de ciudadanos.
Los abusos son mayúsculos.
Y todavía el PAN se queja del proyecto del Cablebús, cuando en su momento aprobó un Teleférico que nunca ha servido, igual que la Estrella de Puebla, las ciclovías y el segundo piso de la autopista México-Puebla, por citar unas cuantas gracejadas del morenovallismo.
POSDATA: Increíblemente, mi amigo periodista Manuel Sánchez Pontón, escribió una novela titulada “Adonis Vallejo”, meses antes del fallecimiento de los esposos Moreno Valle-Alonso, vaticinando el fatal episodio.
Don Manuel murió meses antes, de lo contrario hubieran dicho que estuvo metido en el supuesto atentado que nunca se ha comprobado.



