José Arturo Rueda Sánchez de la Vega, conocido en el bajo mundo como el «Doctor Tocino», es un mentiroso profesional .
¿Cómo olvidar cuando se puso bajo las órdenes del peligroso huachicolero apodado “el Toñín” para publicar, en su periódico Cambio, la supuesta ejecución sumaria a manos de miembros del Ejercito Mexicano en un poblado de Palmarito Tochapan, reportaje por el que recibió trescientos mil pesos del crimen organizado?
Imposible soslayar su proceso penal por el delito de extorsión cometido en agravio de Jorge Estefan Chidiac, mismo que fue radicado en el juzgado de Cholula. En ese entonces el juez se fue de licencia y el secretario en funciones lo absolvió en contra de constancias de autos, a pesar de que un juzgado de Distrito y un Tribunal Colegiado ratificaron la existencia del delito que se le imputaba.
Arturo Rueda piensa que los poblanos no tenemos memoria de aquella portada de su desprestigiado medio que publicó que el niño José Luis Tlehuactle Tamayo, de San Bernardino Chalchihuapan, había muerto por una «piedra de gran calibre», como lo dijo el finado ex secretario de Gobernación de Rafael Moreno Valle Rosas, Luis Maldonado Venegas.
Precisamente, durante el morenovallismo, el periódico Cambio se expandió a través de una filial conocida como Periódico Central, que era dirigido por la finada periodista Selene Ríos y cuyo director editorial actual es el inefable Edmundo Velázquez Vargas, quien es ampliamente conocido en el medio por su negra reputación, además de cobrar para no pegar .
Rueda y Velázquez, entrañables amigos, han iniciado una campaña de desprestigio en contra del juez Enrique Romero Razo, utilizando como pretexto el asunto de Forcelledo Nader.
Para empezar, conviene recordar que Romero Razo libró la orden de aprehensión en contra de Arturo Rueda y de igual manera le dictó auto de formal prisión al mismo individuo por extorsión y por eso conoció el penal de Tepexi de Rodríguez.
Cosa que ni Rueda ni sus secuaces van a perdonar jamás .
Luego, se debe precisar que Romero Razo condenó a Forcelledo a 76 años de prisión,
una de las penas más altas que se han impuesto en México por feminicidio.
Romero Razo pidió licencia al Consejo de la Judicatura para atenderse médicamente en agosto de 2025, en enero de 2026 y en mayo de este mismo año, última licencia que solicitó quince días antes de su vigencia.
Entonces, era imposible que supiera que se iba a promover o dejar de promover una audiencia en ese tiempo, porque la sentencia de Forcelledo estaba en apelación al igual que un primer cambio negado de medida cautelar.
Además, Romero Razo propuso a una de sus secretarias fungir como simple ENCARGADA del despacho; sin embargo, el Consejo la nombró en funciones de jueza.
Siendo ella quien admitió a trámite la revisión de la medida cautelar de Forcelledo, desahogó audiencia y negó el cambio de medida cautelar.
Ninguna de esas actuaciones fue firmada por Romero Razo, siendo absurdo que se le señale de haber dado órdenes de favorecer a dicho feminicida, ya que quien lo suplió quedó con plenas facultades de Jueza.
Hay que subrayar que nunca hubo un cambio de medida cautelar para Manuel Forcelledo ni del juez con licencia ni de la secretaria en funciones de juez. Mucho menos salió libre el imputado, quien sumó un año más de condena.
Finalmente, al regresar a sus funciones, Romero Razo recibió a los miembros del Consejo, se entrevistó con la mamá de la agraviada y con la defensora de Forcelledo, la cual dijo que no lo conocía.
De igual manera aseguró el proceso y lo entregó a la ponencia de la Doctora Cabido durante la visita extraordinaria y facilitó que se llevarán los discos duros de los secretarios responsables.
Recientemente el gobernador Alejandro Armenta afirmó que esperará el resultado de la investigación en este caso.
Romero Razo ha permanecido callado y atendiendo todo lo que se requiera para aclarar cualquier mal entendido, actuando con responsabilidad y lealtad institucional, sin renunciar a defender jurídicamente su prestigio y buen nombre ante andanadas con olor a venganza.
Los intereses oscuros dentro de la judicatura poblana no pueden ni deben estar por encima de las leyes y la justicia. Y menos que sujetos perversos, como Rueda, Velázquez y su jauría, aprovechen esta coyuntura para perjudicarlo.
El juez Romero Razo ni siquiera se encontraba en funciones aunque Rueda, Velázquez y sus secuaces pretendan crear una narrativa contraria a la realidad.
No tarda en conocerse la verdad, a pesar de los mentirosos y extorsionadores.



